sábado, 10 de febrero de 2018

Actividad física y salud. Pasado presente y futuro



Como muchos sabemos a la práctica de ejercicio físico tiene muchos beneficios, uno de ellos es que ayuda a mejorar el estado de la salud de las personas, previene la aparición de ciertas enfermedades crónicas, entre otros. Hipócrates (460 – 370 d. C) destaca que el ejercicio físico es importante para “limpiar y nutrir el alma” 






Son muchos los textos que abordan el tema de ejercicio físico, pero el doctor Méndez (1553) fue el encargado en publicar el primer libro en Salamanca España donde destaca “el ejercicio se inventó para limpiar el cuerpo cuando este está lleno de demasiadas cosas dañinas.  

Posteriormente Ritcketson (1806) en su obra destaca “el ejercicio no es menos esencial para la salud que la hidratación, la comida y el sueño”. Esto lo podemos observar a diario y es un hecho que cada vez va creciendo en nuestra sociedad ya que las personas no dedican un tiempo para la realización de ejercicio físico. 


Finalizada la segunda guerra mundial se comienzan hacer investigaciones científicas rigurosas en las cuales se respaldaba la relación que existe entre el ejercicio y la salud. Morris y cols (1949) realizan investigaciones relacionadas con los beneficios que trae el ejercicio para la prevención de las enfermedades cardiovasculares (ECV) considerando que las muertes causadas por este problema, son menos frecuentes en personas activas físicamente. 



Estos dos investigadores realizan una serie de estudios. Uno de ellos fue en Inglaterra con los trabajadores de autobuses de dos pisos. Allí descubrieron que los ayudantes o colaboradores tendían a ser menos propensos a la (ECV) que los conductores debido a que ellos estaban en constante movimiento mientras cobraban los pasajes.





Todas estas investigaciones fueron rechazadas por el sector médico, pues ellos decían que las (ECV) eran producto de la hipertensión o la obesidad pero que la actividad física no tenía nada que ver con ese problema e incluso una revista científica internacional dijo “el fitness y la educación física no ocupan lugar en la salud pública de América” 




Entre los años 60 y 80 el interés de las personas por el fitness tiene un crecimiento y esto dio paso a lo que se llamó la revolución del fitness. Pues la sociedad comenzó a presentar más interés por su condición física. En este lapso de tiempo se dio paso al jogging y la segunda generación del fitness (aerobic y al ciclo – montañismo).




Las personas con sobrepeso y de avanzada edad dan paso a la tercera generación del fitness, pues allí se convierte esta actividad con más acceso a todas las poblaciones.


El entrenamiento aeróbico era prácticamente el que predominaba en los años 90, lo que quiere decir que no se entrenaba la fuerza ni la flexibilidad. Es por esto que el American College of Sport Medicine (ACSM) recomienda por primera vez el entrenamiento de la fuerza/resistencia en 1991. 




Por otra parte la flexibilidad fue uno de las últimas adquisiciones del fitness, pues esta se reconoció como parte integral de un programa para la mejora de la salud musculo esquelética dejando a un lado la visión de que esto se realizaba como calentamiento y vuelta a la calma. Se genera gran interés por actividades como el yoga y los pilates. 


Las múltiples investigaciones nos permiten saber que la actividad física tiene un efecto protector frente a la incidencia de las enfermedades cardiovasculares, la hipertensión, el infarto, la obesidad, la diabetes no dependiente a la insulina, la osteoporosis y algunos canceres.

La (ACMS) proporciono recomendaciones específicas de la dosis óptima para la realización de ejercicio.  En estas se constata que las personas más inactivas obtenían mayores ganancias al empezar a realizar pequeñas cantidades de actividad física y no cuando se inicia con cargas mayores. 




Posteriormente la (ACSM) y la Centers of Disease Control and Prevention (CDC) en 1995 recomiendan acumular 30 minutos de actividad física durante el día especialmente a la población sedentaria, con sobrepeso y adulta. Esto consistía en hacer ejercicios en periodos de 10 minutos hasta acumular 30 diarios, lo que hace más atractivo el ejercicio para esta población.

Finalmente se evidencia que 30 minutos diarios eran insuficientes para poder perder peso, por lo cual se recomienda un entrenamiento adicional.


Para mejorar el fitness muscular, recomiendan realizar de 8 a 10 ejercicios que trabajen grandes grupos musculares con al menos una serie de 8 a 12 repeticiones por cada ejercicio, realizándolo 2 – 3 días por semana.

En cuanto a la elasticidad recomendaron un minino de 2– 3 días por semana a una intensidad moderada durante 10 a 30 segundos para los estiramientos estáticos y de 6 segundos de contracción, seguidos por 10 – 30 segundos de estiramiento asistido. 





Actividad física y salud. Pasado presente y futuro

Como muchos sabemos a la práctica de ejercicio físico tiene muchos beneficios, uno de ellos es que ayuda a mejorar el estado de la sa...